
Me quedo con las tapas de vater que se caen y las moquetas con manchas. Me quedo con mujeres perdidas en el metro y con multas extrañas. Me quedo con las pizzas con queso y sin él, con el calor, con las playas con bichos como caballos y con los pies doloridos. Me quedo con las maletas rotas y con las caminatas accidentales por barrios extraños. Me quedo con fuentes que nos hacen caso y con duchas locas. Me quedo con todo. Me quedo contigo.







